Tarde comenzó el recuerdo de esa tarde,
tarde sombreada en tu rostro,
tarde de luces, cantos y monumentos.
Y yo con telarañas en la cara -según ese hombre-
yo que al parecer no entiendo los latidos de tu lengua,
y quizás para entenderte debieras cortarte los dedos,
los pies, las manos;
sacarte el habla, cariñito.
Y la luz volvía y yo recordaba tus cantos para otras,
volvía a verte sangrar por la desconocida.
¡Y esta maldita pieza!
que me llena el cuerpo de caricias ya dadas, pasadas,
que no sueltan mi cintura.
Todo estaba bien,
me gustaba acariciar a ese,
el de los cantos a otra.
De pronto la luz se volvió contra los rostros
así como en esos interrogatorios policiales,
ahí mi mano dejó de acariciar,
ahí fue cuando todo se volvió rojo, amarillo,
y ya no se podía cantar,
y ya no paraba la angustia,
y no paró...
No fuimos capaces de brindar por el dolor.
bb...
lunes, 30 de noviembre de 2009
SOLO LE PIDO AL TIEMPO
Sólo le pido al tiempo la posibilidad,
la ingenua posibilidad del amor.
Lo trascendental se me torna pasado,
se me hace difícil, incontrolable...
Y ahí, sólo ahí te recuerdo.
Te recuerdo grande, tremendo, único,
pero te escapas, te alejas
y ya no corro, cariñito.
No conozco a ese amante y tú me ves desnuda,
incógnita vestidura,
y te siento
y te haces piel, olores y deseos.
Tu cuerpo, sólo tu cuerpo,
ese protegido, camuflado, inesperado.
Y es cierto, no te lloro.
Eres mío,
mío "de codicia y egolatría".
Mi cuerpo ya no es el mismo sin tus manos,
mis manos ya no son las mismas sin tu cuerpo.
El tiempo va pasando,
y tú ya no quieres nada de mi vida.
Yo no sé cómo olvidarte,
te tengo metido en mis caricias.
El tiempo va pasando,
y tú estás sumergido en tu barriga.
Te haces fuerte, inmutable,
como si ya nada fueran nuestras vidas.
Yo sólo le pido al tiempo
que me des cabida en tus sonrisas,
que te llenes de confianza
y te confundas de alegría;
Yo no quiere verte triste,
disimulando un buen día.
Te quiero mío, te quiero fuerte
como en aquellos días.
bb 2000
la ingenua posibilidad del amor.
Lo trascendental se me torna pasado,
se me hace difícil, incontrolable...
Y ahí, sólo ahí te recuerdo.
Te recuerdo grande, tremendo, único,
pero te escapas, te alejas
y ya no corro, cariñito.
No conozco a ese amante y tú me ves desnuda,
incógnita vestidura,
y te siento
y te haces piel, olores y deseos.
Tu cuerpo, sólo tu cuerpo,
ese protegido, camuflado, inesperado.
Y es cierto, no te lloro.
Eres mío,
mío "de codicia y egolatría".
Mi cuerpo ya no es el mismo sin tus manos,
mis manos ya no son las mismas sin tu cuerpo.
El tiempo va pasando,
y tú ya no quieres nada de mi vida.
Yo no sé cómo olvidarte,
te tengo metido en mis caricias.
El tiempo va pasando,
y tú estás sumergido en tu barriga.
Te haces fuerte, inmutable,
como si ya nada fueran nuestras vidas.
Yo sólo le pido al tiempo
que me des cabida en tus sonrisas,
que te llenes de confianza
y te confundas de alegría;
Yo no quiere verte triste,
disimulando un buen día.
Te quiero mío, te quiero fuerte
como en aquellos días.
bb 2000
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